11 noviembre, 2017

En público

Fotografía: Consul2

Una de las actividades más inalcanzables e incómodas para las personas normales y corrientes es, sin duda, mantener relaciones sexuales en público. Me refiero a realizar este tipo de prácticas en presencia de personas que miran y no participan, porque en el caso de orgías o similares el contexto es muy diferente. El ejemplo más conocido es el de los actores de cine porno, ya que tienen que hacerlo delante de todo el equipo técnico. Al famoso actor porno Nacho Vidal le costó quince días empalmarse delante de la gente, según cuenta, divertida, su amiga Juani de Lucía, la dueña de la sala Bagdad en Barcelona. A mí, la verdad, también me supuso un gran esfuerzo, pero enseguida lo superé gracias, sobre todo, a la enorme excitación sexual que me produce cualquier práctica que suponga una transgresión de las normas sociales. Encontrar una “partenaire” que comparta esta afición es todavía más complicado. Afortunadamente he tenido mucha suerte.  

Nota.- En la foto, un "fisting" vaginal en público con una de mis "performers" preferidas.

25 octubre, 2017

Perry

Fotografía: Marqués de Zas

Los escritores siempre andan a la caza de buenas historias. Una vivencia singular y emocionante es, sin duda, el comienzo de un buen relato. Y yo soy especialista en brindar experiencias únicas. Perry escribe novelas eróticas y poesía. Le propuse un juego sensual en mi estudio para que sintiera en su cuerpo (y en su mente) la íntima relación que hay entre el dolor y el placer. Fue algo improvisado después de una conversación. Con una cuerda que llevaba en el coche y una percha tuvimos una sesión bdsm inolvidable. Estoy seguro que escribirá sobre ello mejor que yo.

07 octubre, 2017

Mi mano

Acrílico sobre madera, Marqués de Zas.

Cuando mi mano empuña la matriz,
tu cuerpo se hace agua,
escurriéndose entre los dedos
del espacio-tiempo, oscuro y frágil.

03 septiembre, 2017

Sádico sexual

Fotografía: Marqués de Zas.

¿El sádico sexual nace o se hace? Es una pregunta que me he hecho muchas veces. No lo sé en el caso de los demás ni tampoco he encontrado información fiable sobre el asunto, pero en mi caso puedo decir que soy un sádico sexual de manual. De manual de parafilias, naturalmente. La palabra parafilia no me gusta porque tiene una connotación de trastorno mental desde un punto de vista popular. Me gusta más la palabra perversión, que era la que existía anteriormente en el guía de la American Psychatric Association. Una perversión sexual es básicamente un comportamiento sexual donde la fuente de placer proviene de objetos, situaciones, actividades o individuos raros. Un pervertido es, por definición, un rebelde. Yo añadiría que es, también, un curioso sin miedo a experimentar cosas diferentes de las que hace la mayoría. En el caso de los sádicos sexuales, la fuente de placer proviene de infligir cierto tipo de dolor (dolor erótico) en un contexto sexual.

Creo que el sádico nace y se hace. Hay que tener una cierta predisposición de carácter, pero tiene que haber, además, un incentivo (la oportunidad y la impunidad son buenos incentivos) para poder desarrollarse, como, por ejemplo, en la relaciones sadomasoquistas consentidas.

Yo descubrí mi sadismo bastante tarde. En realidad, no tenía la menor idea de poseer este tipo de perversión. Me percaté gracias a una escritora que se interesó por mis fotos, a la que conocí por Internet. Ella era masoquista practicante y fue la que destapó mi lado más oscuro. Al principio lo pasé bastante mal. Me costó aceptar que no era un monstruo y que podía disfrutar, sin ningún remordimiento, si encontraba el complemento ideal de cualquier sádico: una refinada y auténtica masoquista sexual.

He sido muy afortunado por haber conocido a tantos amigos (y amantes), que me han guiado y animado en este fantástico viaje al universo de los placeres alternativos y en el que sigo aprendiendo en buena forma mental y física. Que no es poco.

20 agosto, 2017

Mirando

Fotografía: Marqués de Zas.


¿Qué estoy haciendo aquí?

Mirando tus caderas,
el brillo de tus labios
y la nieve de tu piel.

¡Si no estás!

15 julio, 2017

Ángeles

Fotografía: Marqués de Zas, 

La fotografía callejera es laboriosa. Es una caza pura y dura. Tengo que andar mucho y conocer los sitios, para hacer una foto que me guste. También pudiera ser que sólo me guste a mí.
Hace un calor insoportable. Mucha gente va medio desnuda por la calle, pero a mí me atrajo esta entrañable pareja con alitas, vestidas casi como monjas, en la plaza de Chueca de Madrid. 

12 julio, 2017

Medusa

Medusa. Fotografía: Marqués de Zas
En las paredes de mi casa tengo colgadas algunas de mis fotos más experimentales. Mi madre no las mostraría en ningún sitio, pero a mí (posiblemente por eso) me gustan. Medusa había venido a mi casa por motivos ajenos a mi trabajo artístico. Estuvo contemplando unas viejas fotos analógicas durante largo tiempo. Luego se sentó, me miró muy seria, y me dijo que le gustaría que la retratara como yo quisiera.